Competencias y Comprensión


Por: Mauricio Bautista Ballén

FUNDACIES

Las evidencias de que una persona adquiere un conocimiento, hacen referencia no sólo a una suma de contenidos que deben ser aprendidos para posteriormente ser transmitidos sino a aquellas reglas de acción que garantizan el manejo de dichos contenidos. En este contexto tiene sentido hablar de competencias.

Una competencia es una acción situada, que se define en relación con determinados instrumentos mediadores tales como los sistemas simbólicos del lenguaje hablado y escrito, las formas de representación lógica, los diagramas, los esquemas, etc. La expresión acción situada significa que una competencia es inseparable del contexto o situación particular en que ella se expresa. Así, el concepto de competencia está relacionado con ciertas realizaciones o desempeños que van más allá de la memorización y de la rutina.

Cuando nos referimos a competencias, hacemos énfasis en que más que poseer un conocimiento se trata de utilizarlo de manera adecuada y flexible en nuevas situaciones.

Cuando damos una revisión a la definición de lo que significa comprender, encontramos que “comprender es poder llevar a cabo una diversidad de acciones o desempeños que demuestran que uno entiende el tópico y al mismo tiempo lo amplía, y ser capaz de asimilar conocimiento y utilizarlo en forma innovadora” . (Tina Blythe, La enseñanza para la comprensión. 1999). En esta afirmación encontramos que los desempeños de comprensión son los desempeños en los cuales el alumno usa lo que sabe de una manera novedosa.

Resulta interesante hacer un análisis de los dos elementos que hemos mencionado. Por un lado las competencias se evidencian a través de desempeños no rutinarios, entre tanto los desempeños de comprensión no se pueden equiparar con los desempeños de rutina.

Un aspecto que vale la pena resaltar es que en el marco de la enseñanza para la comprensión, la valoración se realiza de manera continua a través de los desempeños y cuando se evalúa por competencias no podríamos esperar evaluar la competencia por sí sola sino que requiere hacerlo a través de la actuación. En este sentido se hace evaluación de competencias cuando se evalúa en contexto, entendiendo por contexto los instrumentos simbólicos, procedimientos o herramientas mediadoras que hacen posible la ejecución de una tarea específica.

La siguiente cita ilustra en el ámbito de matemáticas la relación que se podría establecer entre competencia y comprensión: ” …. En definitiva, comprender un concepto matemático y desarrollar competencias y procedimientos matemáticos requiere explorar el conocimiento matemático mismo por extensión y aplicación en situaciones variadas, no es posible obtener su comprensión completa por deducción lógica o definición única, es un conocimiento que alcanza su máxima significación en un proceso continuo de espiral, ampliando el campo de aplicación se aumenta su comprensión y se desarrollan mayores competencias de interpretación en intervención en situaciones, lo que a su vez permite ampliar de nuevo el campo de aplicación en una continua interacción método – objeto” . (Azcarate y Cardeñoso. La naturaleza de la matemática escolar: Problema fundamental de la didáctica de la matemática)

Cuando se pide a los estudiantes escribir veinte sumas y realizarlas, escribir los símbolos de los elementos químicos o escribir para cada una de las diez palabras de una lista un sinónimo, no se está poniendo de relieve el concepto de competencia en el aula de clase y podríamos afirmar que, en efecto, estos no son desempeños de comprensión. Así, para poner de relieve el concepto de competencia en el aula de clase es importante plantear en la planeación de las actividades a desarrollar desempeños de comprensión que evidencien el manejo del conocimiento en tareas específicas que, de alguna manera, sean novedosas para los estudiantes.

Los elementos anteriores sugieren que al lograr comprensión de los estudiantes acerca de determinado contenido a través de desempeños de comprensión se está preparando a los estudiantes en el manejo de las competencias básicas que se espera lleguen a dominar en las diferentes áreas, teniendo en cuenta que este manejo se lleva a cabo en situaciones reales que despierten inquietud o que resulten novedosas. Sólo de esta manera es posible afirmar que cuando se evalúa por competencias se evalúa si los estudiantes saben hacer en contexto. Desde esta perspectiva, el marco de la enseñanza para la comprensión suministra herramientas para lograr que los estudiantes desarrollen competencias.

BIBLIOGRAFIA
BLYTHE, Tina. La enseñanza para la comprensión. Guía del docente. Paidós. 1999. Buenos Aires. MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Habilidades en ciencias y matemáticas: una alternativa para desarrollar la creatividad. TIMMS. 1997. Bogotá. RAMIREZ, María Amilba. Formarse para las competencias de las matemáticas. UniValle. 2000. Santiago de Cali.
STONE, Martha. La enseñanza para la comprensión. Paidós. 1999. Buenos Aires. UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA. Hacia una cultura de la evaluación para el siglo XXI. 1999. Bogotá.

©Mauricio Bautista
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